Desde hace más de un año lucho día a día con el estigma que la sociedad y mi propia familia me ha puesto por tener trastorno de pánico y depresión. Recuerdo la primera vez que me dio una crisis de pánico en la universidad; la mayoría de mis compañeros me miraban como un bicho raro y no me prestaban ayuda. Era realmente frustrante ver como la indiferencia era tan grande.
Estuve en “calma” por más o menos año y medio, me gradué y saqué mi bachillerato como periodista. Luego de ello, decidí prepararme para licenciarme y tuve varios problemas para hacerlo y me generaron angustia y mucha tristeza con ello, tuve un golpe muy fuerte; la muerte de mi padrino, una de las personas con las que he vivido desde que nací. Poco a poco sentí como me desgastaba en cuerpo y espíritu. Mi tristeza ya era más fuerte de lo normal. Y fue cuando la ansiedad me atacó de la peor manera.
Mis días eran terribles. Para mi, despertar era una tortura, porque tenía terror de enfrentar al mundo y sobre todo a cada ataque de pánico. Le tomé miedo a sentir miedo. Dejé mi trabajo, mis estudios de alemán, dejé mi sonrisa y ganas de vivir atrás. Mi mayor deseo era no sentir miedo y huir muy lejos de lo que sentía.
El ataque de pánico es como una montaña rusa, te sube y te baja. Al final del trayecto quedas molido (a) sin fuerzas de nada y con el temor latente de que volverá una vuelta mortal. Amigxs, si ustedes están pasando por esto, déjenme decirles que con tratamiento y muchísima fuerza de voluntad podrán salir adelante. Tomo una paroxetina diaria de 20 mg. y antes tomaba tres alprazolam para no tener miedo y ni así lograba estar tranquila, felizmente con terapia y medicinas estoy mucho mejor pero no fue un camino fácil, he vivido y sigo viviendo el estigma de la sociedad por ser una paciente que recibe tratamiento. Incluso en el aspecto laboral. A pesar de eso no me doy por vencida, ya encontraré un trabajo donde pueda desarrollarme y mostrar mi capacidad.
Sí conocen a alguién con transtorno de pánico o depresión no la juzguen, no nos hacemos los depres o inventamos sentir una crisis de ansiedad. Sean solidarios con nosotros y dennos una palabra de aliento cada vez que puedan. Porque eso nos ayuda infinitamente. SOMOS LUCHADORES Y ESO ES VALORABLE. Muchos abrazos, De Mentes.
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