Mi familia y yo aprendimos que convivir con el estigma es aún más difícil que convivir con la afección mental en sí. Mi hermano mayor fue diagnosticado hace casi 20 años con esquizofrenia paranoide, cuando él estaba entrando a la pubertad. Desde ese momento hemos atravesado por infinidad de cosas.
Al momento del diagnóstico yo era aún muy pequeña, tenía 8-9 años, y no entendía por qué mi hermano empezaba a comportarse distinto. Es importante contarles que el diagnóstico ocurrió tras varias idas y venidas al psicólogo, desde la psicóloga del colegio, que no tenía ni la más mínima idea de lo que pasaba (a pesar de que ambos estudiábamos en un colegio de los más «privilegiados» de Lima), hasta varios otros profesionales que mis papás fueron a visitar antes de aceptar del todo lo que en el fondo ya sabían. El primer psiquiatra de mi hermano fue el doctor Galindo: entre mis recuerdos de la infancia, aquellos que conservo con mayor claridad son las terapias familiares que teníamos en su consultorio, cuando los cuatro intentábamos entender un poco más esta enfermedad. Éramos mi hermano Gonzalo, mi papá, mi mamá y yo, entrando a un mundo totalmente nuevo, que nunca pensábamos íbamos a conocer.
Y es que nadie en nuestra familia cercana tenía esquizofrenia. Y eso era lo que hacía las cosas aún más difíciles de entender. Y es por eso que siempre soy de las que afirma y reafirma que las afecciones mentales no siempre responden a factores genéticos, sino que sus causas también pueden responder al entorno social y psicológico de la persona. Y eso es lo que muchos necesitan entender en nuestro país para darse cuenta de que nadie está libre: todos somos vulnerables y todos debemos empezar a mirar al otro con mayor empatía y comprensión.
Continuando con mi historia, luego de algunos meses de ser diagnosticado, mi hermano tuvo que salir del colegio donde estudiábamos porque de pronto se convirtió en muy exigente para él: mi hermano, que todos los años de su vida escolar había obtenido el PRIMER puesto en su clase. Mi hermano, que daba clases a sus compañeros sobre las lecciones de los cursos. Increíble. De pronto, además, su situación era demasiado para que aquel colegio pituco de La Molina sepa cómo manejarla. Y para que sus profesores, auxiliares y directores sepan cómo manejar el bullying hacia él porque escuchaba voces que quién sabe de dónde venían. Aparentemente no había manera de que se mantuviera ahí, a pesar de su mente brillante.
Este fue un gran golpe para mi familia. Pero lo enfrentamos los cuatro, solos. No había forma que mencionáramos con nuestra familia (es decir tíos, primos, etc.) y/o amigos que mi hermano tenía esquizofrenia: imposible. Y así fue por algunos años…. enfrentamos la enfermedad los cuatro, solos, en silencio; sin decir nada a nadie.
Eso hasta que ya no pudimos más: sí, así de sencillo. En un momento la esquizofrenia de Gonta escaló tanto que tenía crisis todo el día y se volvió muy duro manejarla. Recuerdo que mis tíos, hermanos de papá y mamá, empezaron a sospechar que algo andaba mal. Una tarde el padrino de Gonta nos visitó, y ese día se quebró todo ese silencio que mantuvimos durante tanto tiempo. Presenció quizá una de las peores crisis de mi hermano.
Y ahí comenzó un nuevo viaje. Mi hermano tuvo que ser internado… ni las pastillas «de última generación», esas que les costaban a mis papás 25 soles cada una, cuyas dosis eran dos diarias, funcionaban (mi familia es de clase media, por lo cual no era algo fácil de pagar). Fue terrible: no le deseo a nadie tener que dejar a un ser tan querido a manos de enfermeros y enfermeras que no sabes si respetarán o no sus derechos humanos más básicos. No puedo evitar derramar lágrimas al recordar esos días; fueron muy duros. Recuerdo con demasiada claridad cómo llegamos un día al hospital y mi hermano estaba fuera de sí, como un zombie, porque le habían dado un Haldol que lo hacía simplemente babear y caminar sin sentido; esto se lo habían dado porque el personal básicamente no quería hacerse cargo de él en sus cinco sentidos. También lo vi en camisa de fuerza.
Este fue nuestro punto de quiebre. Vi llorar a mi papá por primera vez en mi vida. Lo vi quebrarse con su hermana al salir de visitar a Gonta en el hospital. Creo que fue la primera vez que el estigma se quebró en mi familia y ya estaba permitido hablar de la salud mental de mi hermano y de cómo las cosas no andaban bien.
Pasaron varios meses, muy duros. Hasta que un día encontramos una pastilla que recién se estaba probando en esas épocas en Perú. Y el nuevo tratamiento funcionó para mi hermano y la verdad que no hay día en que no agradezcamos a Dios y a la vida esa bendición. Tuvimos la suerte de que su organismo la reciba bien y de encontrar aquella combinación que hasta el día de hoy, doce años después, ha hecho que Gonta esté estable.
Esta es mi historia y la de mi familia; es la que nos tocó vivir y la verdad que estoy segura de que Dios nos dio esta prueba por una razón. Gonta es la inspiración detrás de De-mentes, asociación que busca luchar contra el estigma. Y es que en verdad, para nosotros convivir con el estigma hizo totalmente inmanejable convivir con la enfermedad. Hoy ya aprendimos que no hay por qué ocultar nuestra historia y por ello la comparto aquí con ustedes para quien necesite un poco de esperanza.
Estoy segura de que podemos eliminar el estigma si todos comenzamos a compartir nuestras historias y a hablar de nuestra salud mental y de nuestras experiencias. Me rehúso a conformarme con un mundo en donde sea aceptable hablar de un dolor de estómago pero no de un dolor de la mente. Acompáñennos en esta lucha.
#TodosPorLaSaludMental
Lucero: El amor y soporte familiar son fundamentales. Gracias por compartir y transmitir el verdadero amor de hermanos. Saludos
Por un mundo sin estigmas, qué valientes! Mis respetos
Gracias a ti por leerme! 🙂
Me gustó mucho tu historia. Yo también he tomado Haldol y no se cuanta mas medicina. Se lo que se siente (en realidad no, creo que mi cerebro en ese instante no procesaba bien) babear y mirar con ojos de zombie esperando que te den comer en la boca. Hice pasar a mi familia por momentos dificiles también. Espero de corazón que tu hermano este bien ahora =)
¿POR QUE A UN BIPOLAR EN ESTE PAIS LE CUESTA MUCHO INTEGRARSE A LA SOCIEDAD?
Al principio digamos, al inicio del diagnostico, a partir de los 20 años, aproximadamente, la persona con trastorno bipolar, por lo general necesita de un tratamiento intensivo con fármacos e internamientos, por tanto, le es difícil, seguir conectado con la sociedad, en el plano laboral, estudiantil o universitario, en general.
En todo ámbito, vive al margen de la sociedad, por unos 4 o 5 años (a veces es mas tiempo), según el acierto o no, de los medicamentos que el psiquiatra le proporcione.
Al querer luego del prolongado e intensivo y además necesario tratamiento, Este individuo, bipolar, re-integrarse a la sociedad, casi, casi, no lo consigue.
Si toca puertas, asi sea para lavar platos o cuidar edificios como portero, experiencia no tiene, y ya se esta hablando de un ser de 25 a 30 años, Ok?.
Si este individuo bipolar, estaba estudiando una carrera universitaria, la universidad le niega, todo tipo de facilidad económica para su reingreso, Papa ya esta jubilado.
Como me pago mis estudios ahora?.
Para que lei y estudie tanto?.
E incluso tenia buenas notas?.
Que hago ahora como bipolar?.
Pero si ya estoy estable, que hago ahora?.
Sin experiencia, sin dinero (mas que para mal comer), sin trabajo.
Los años van pasando y Este individuo bipolar, no se rinde, lucha por no caer en ningún vicio, alcohol, etc., a pesar de lo propenso que somos los bipolares al mismo.
Y en ese vivir, en la desesperación, de ver como otros triunfan, otros si alcanzan sus metas, este individuo bipolar, se pierde en el olvido, sin alguna felicidad siquiera, sin oportunidades, con dificultad para sonreir, y con facilidad para caer mas veces en estados depresivos,
de esta manera, la expresión de este bipolar, llega a parecer la expresión de un ser enfermizo, claro esta, ya que las nefastas circunstancias que le imposibilitan su desarrollo, la frustración, de ver sus metas ya truncas, al saber que perdió todo, hasta a sus propios padres que tanto lo apoyaban, pues esto por la edad se fueron al cielo,
Este ser bipolar, llega inclusive a tener que vivir en alguna habitación alquilada en un asentameinto humano, a hacer cola en comedores populares, en donde procura hacer valer, con mucha razón y justicia, su derecho, de acuerdo a la Ley 29973, a tener acceso a un menú gratuito al dia lo menos, en comedores populares o de APRODEH, subvencionados de alguna manera por el Estado peruano,
Sin embargo, a este bipolar, lo hechan o botan, a pesar del carnet de CONADFIS que posee, de discapacidad.
Y asi, de esta forma, ES LA VIDA SIN VIDA DE MUCHOS BIPOLARES, o personas con discapacidad psicosocial, en este país.
A mis 48 años, solo tengo canas, arrugas, cansancio, los ojos secos de las veces que he llorado, por no poder soportar tanta injusticia.
De que vale tener coraje, de que vale tener valor, cojones, bravura ante lo adverso, si las universidades, no le brindan a uno las facilidades del caso, como becas o medias becas, los institutos, no dan oportunidades,
Cuando las universidades estatales, por lo menos, deberían tener las puertas abiertas de par en par, sin necesidad de dar examen de admisión,
Para cualquier bipolar o persona con discapacidad psicosocial, pueda alcanzar su sueño-meta, de ser un profesional y por tanto tener mayor posibilidad de tener algo de calidad de vida, sin que tenga este individuo bipolar, que estudiar, todos los cursos o materias, que estudio durante la secundaria, a sus 30 años o 35 años ahora ya,
OJO, por el tiempo que este bipolar pierde lejano a la sociedad, en el prolongado tratameinto intensivo, desde luego.
Que se tenga en cuenta, que este bipolar ya tiene un desgaste físico, moral, energético, al tener que sobreponerse a tantos fármacos, y al trastorno en si,
Por lo tanto se le debe de dar, todas las máximas facilidades del caso, PARA QUE PUEDA ESTUDIAR GRATUITAMENTE, SIN DAR EXAMEN en cualquier universidad o entidad estatal, por principio y fundamento,
Sino también en entidades de educación superior privadas que se generan ingresos valiosos en este país, mas al parecer o como verán, no aportan nada sino muy poco, a las personas con discapacidad psicosocial en este valioso país.
Puesto que este país es hermoso, pero para que se vea el brillo de su hermosura, nos tenemos que dar la mano, y dejar ese egoísmo insano y nefasto, egoísmo retrogrado, que hace que una sociedad en vez de avanzar, solo retroceda.
Puesto que se puede entender que algunos políticos tengan sus debilidades, somos seres humanos al fin?,
Pero lo que no nos podemos perdonar, es que no nos podamos dar la mano?.
Para que el sol brille para todos, para que nuestros hijos y nietos, sonrían al ver PAZ, al ver ARMONIA, al ver SOLIDARIDAD,
En vez de que nuestros hijos y nietos, tengan que ver personas con discapacidad psicosocial,
Que sufren, que lloran,
En vez que vuestros hijos y nietos, tengan que ver, bipolares y personas con discapacidad en general, que caminan sin rumbo, sin saber a donde.
Y cuando un niño pregunte:
Papa esa persona con discapacidad (psicosocial), por que camina famélica o enjuta como indigente?
Rpta del Padre:
Ah hijito, es que ninguna universidad le brindo la oportunidad, porque ningún comedor le quiso facilitar un plato de comida, menú popular.
POR EL AMOR DE DIOS,
Acaso es tan difícil cubrirle estas 2 necesidades fundamentales, a una persona bipolar, que es también parte de ese fin que es a la vez supremo de la sociedad y de el estado?.
Acaso no somos nosotros mismos, en esta sociedad con cada vez mas edificios modernos, y con mas universidades e institutos de excelente infraestructura, que a uno le hacen soñar y creer, tener fe.
Podríamos avanzar en todo, en ciencia, en tecnología, pero al parecer en cuestiones de solidaridad hacia personas con discapacidad psicosocial, somos aun algo cavernícolas.
Tengo 48 años de edad, me llamo MIGUEL GONZALEZ, y este es mi fidedigno testimonio, que quisiera que todos conozcan,
Pues lo único que me podría dar vergüenza y sumergir en la mas profunda tristeza, es ver sociedades que son hostiles, en donde al parecer prepondera en demasia, el egoísmo y la ambicion.
GRACIAS A LA LITERATURA,
GRACIAS A LA POESIA,
GRACIAS A LA FILOSOFIA,
GRACIAS A DIOS POR LA LUZ.
¡GRACIAS A MIS CINCO HERMANOS¡
Muchas gracias por leerme!! Espero tú también estés bien, de todo corazón! Mucha salud mental 🙂
Hola Miguel, lei tu comentario y tienes razón, pero no solo en los bipolares, en todos los problemas relacionados en salud mental y también en pobreza extrema , no tenemos una política inclusiva que se respete y que se presupueste al 100%. Pero, es admirable cómo has ido enfrentando la adversidad , no rindiéndote y por lo que leo, leyendo literatura, poesía y filosofía, entre otros. Y , me recordaste a Viktor Frankl, que fue un médico que estuvo en los campos de concentración nazi y que comenta en su libro en EL HOMBRE EN BUSCA DEL SENTIDO, cómo el hambre, la violencia, el miedo y e inclusive la desesperación generaban q muchos pierdan el sentido de para qué están, cual es el proposito que se va a trazar en la vida. Te recomiendo esa lectura. Está libre en internet. Sobre todo, porque te explica con testimonio de vida cómo encontrar un sentido a tu vida, en enfocarte en las soluciones , tal vez por ahora no en universidad, pero si en otra actividad independiente o estudios de corta duración, que hay de manera virtual y también en programas de CONADIS que salen por periodos y que son muy buenos…Y sigue manteniendo esa firmeza a pesar de la adversidad… eso no solo te hace una persona más fuerte sino también más capaz de vencer cualquier obstáculo. NOTA; Tambien hay centros de salud mental comunitario donde te brindan la medicación y es gratis la atención, según tu distrito y a parte tiene programas adicionales. Si en caso no tienes seguro…. Muchas gracias por compartir tu historia…
Bueno en mi historia no hay alguna enfermedad, alguna pareja, algún trabajo, realmente no hay nada, tengo 17 años y toda mi corta vida se a basado en la soledad extrema y sentirme inútil ante cualquier circunstancia, hace un mes fui mi promoción y dias antes intenté suicidarme, no logoro sacar de mi mente lo sola que me siento, la soledad es algo que siempre esta presente en mi vida y gracias a eso hubo un tiempo en el que recurri a consumir sustancias que ahora me doy cuenta que esta mal, aun no logro salir de este bucle de inmensa soledad, lo unico que me mantiene a día de hoy son las promesas que le hice a mi mamá pero eso no quita el echo de que siempre me siento miserable, siento como si estuviera muriendo en vida y lo peor es que quiero vivir y cada día duele más que el anterior