{"id":4853,"date":"2017-05-03T11:38:54","date_gmt":"2017-05-03T11:38:54","guid":{"rendered":"https:\/\/dementes.programate.pe\/?p=4853"},"modified":"2026-06-19T19:22:55","modified_gmt":"2026-06-19T19:22:55","slug":"nuria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dementes.programate.pe\/en\/2017\/05\/03\/nuria-2\/","title":{"rendered":"Nuria"},"content":{"rendered":"<p>No es la primera vez que dejo un testimonio aqu\u00ed. Habl\u00e9 de mi mam\u00e1 y lo dura que fue su enfermedad y eventualmente lo duro que fue para m\u00ed verla fallecer.<\/p>\n<p>Esta vez toca contar mi historia. La cuento por si le sirve a alguien que est\u00e9 sufriendo lo mismo que yo o quiz\u00e1s m\u00e1s.<\/p>\n<p>Como dije, desde los 14 a\u00f1os me diagnosticaron distimia y depresi\u00f3n mayor. La psiquiatra de aquellos d\u00edas (ojal\u00e1 la pudiese encontrar) fue extraordinaria. Es verdad, es poco usual que una adolescente llegue a tomar cuatro pastillas diarias por prescripci\u00f3n m\u00e9dica. Pero todo se hab\u00eda ido de mis manos hac\u00eda alg\u00fan tiempo y aprend\u00ed qu\u00e9 es ese hoyo profundo, negro, desolador en el que uno simplemente cae. Y cae y sigue cayendo sin tener de qu\u00e9 sujetarse para detenerse. La depresi\u00f3n es una espiral. Una vez que entras a ella, todav\u00eda es posible salir. Una vez que te hayas metido lo suficiente en ella, salir parece pr\u00e1cticamente imposible. Hacerle entender al mundo que es una enfermedad como cualquier otra y no que \u201cest\u00e1s tiste o sensible\u201d es entre lo m\u00e1s molesto y lo m\u00e1s frustrante del mundo. Nadie te cree.<\/p>\n<p>Atentar contra la propia vida es m\u00e1s dif\u00edcil de lo que cualquiera (que no haya estado en esa situaci\u00f3n) puede siquiera imaginar. Piensas de todo. Si estar\u00e1 bien, si de verdad es la \u00fanica salida, si quieres seguir enfrent\u00e1ndote a eso que tanto te atormenta o prefieres la paz y el descanso. Lo intent\u00e9 dos veces cuando era joven. Una a los 14 y una a los 16. Queda evidenciado dado que tengo 27 que no funcion\u00f3. La primera vez me encontraron a tiempo y la segunda vez, quiz\u00e1s es mejor no dar detalles de por qu\u00e9 no funcion\u00f3. No vine a darles ideas.<\/p>\n<p>A los 22 me detectaron tambi\u00e9n epilepsia no convulsiva. Para resumirles lo que ocurre en mis ataques, me quedo sencillamente en blanco un momento y ese momento no existi\u00f3 nunca para m\u00ed. Yo ya sab\u00eda que ten\u00eda que lidiar con mi vieja amiga o enemiga, la depresi\u00f3n y ahora sab\u00eda que ten\u00eda que lidiar con la epilepsia. Y hay un problema con ello. Resulta que los f\u00e1rmacos que controlan la epilepsia, generan que cualquier persona mentalmente sana, tenga episodios de alguna enfermedad y agrava terriblemente los de una que ya las tiene. Entonces empieza una danza brutal entre medicinas que necesitas para ti y otras para que se compensen entre s\u00ed. Todo car\u00edsimo. Todo fuera del presupuesto de cualquiera. Todo lejos del alcance de la mano.<\/p>\n<p>Mis demonios andaban bajo control. Un tiempo. De vez en cuando tienes que aprender a vivir con lo que no te gusta, es parte de esta rutina medio cruel que no se le desea a nadie. Pero como todo prisionero, quer\u00eda escapar. Y lo logr\u00f3. Y lo volv\u00ed a encerrar mil veces. Cuando perd\u00ed un beb\u00e9, cuando me acusaron injustamente de lo que no hice, cuando pelee con mam\u00e1, cuando le dieron los ACU, cuando falleci\u00f3. Todo enterrado y encerrado, para no liberar al monstruo.<\/p>\n<p>Muy tarde. Tard\u00edsimo. Se hab\u00eda escapado sin que yo lo supiera. Y no lo acept\u00e9 hasta que era muy tarde dentro de la espiral. Luchando contra todo esto, termina mi relaci\u00f3n de cinco a\u00f1os. Ni siquiera porque no nos queramos m\u00e1s. O no sintamos lo mismo. Percances de esta vida que es la \u00fanica aut\u00e9nticamente loca.<\/p>\n<p>Y s\u00ed. Gan\u00f3. Claro que gan\u00f3 la batalla porque ni siquiera me atrev\u00ed a librarla. Me rend\u00ed antes de comenzar siquiera. Mir\u00e9 mi propio reflejo y vi tanto enterrado sin resolver. Tanto que no quer\u00eda aceptar o volver a ver, a reconocer que nunca super\u00e9 nada. Solo lo escond\u00ed en un ba\u00fal o bajo la cama. Y me vi sola. Y me sent\u00ed sola y m\u00e1s d\u00e9bil de lo que no me hab\u00eda sentido jam\u00e1s. Y lo supe. Supe que no iba a poder con todo eso y menos a\u00fan quer\u00eda hacerlo.<\/p>\n<p>Era demasiado. Demasiado para m\u00ed y mi soledad. Demasiado para mi angustia. Demasiado para lo d\u00e9bil que estaba. Entonces todas las ideas que nunca se van. Porque tengan esto claro: una vez que crees que puedes renunciar a la vida, lo creer\u00e1s mil veces m\u00e1s. Por eso es importante buscar ayuda. Nadie dice que se tiene que ir contando lo que en realidad sucede. Desahogarse de a pocos con distintas personas. Si es posible, ante alg\u00fan m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Como resulta obvio, yo no lo vi de esa manera. Dej\u00e9 cartas para varias personas. Varias. A veces despidi\u00e9ndome, otras reprochando, otras s\u00f3lo haciendo preguntas. A mi gran amor no pod\u00eda escribirle. No sab\u00eda qu\u00e9 decir. Una noche en medio de la bruma mental camin\u00e9 como diez cuadras y lo supe.<\/p>\n<p>Esa era mi \u00faltima noche. El m\u00e9todo lo hab\u00eda elegido hac\u00eda mucho. Pero faltaba poner las cosas en orden. Siempre hay que dejar todo en orden. Lament\u00e9 no haberlo abrazado una \u00faltima vez y no quise llamarlo porque no quer\u00eda que pensase que era ning\u00fan tipo de llamado de atenci\u00f3n. Resulta que parad\u00f3jicamente un tema de mi propia herencia hizo que mi mejor amigo descubra qu\u00e9 pasaba. Llam\u00f3 a la polic\u00eda, estuvo conmigo hasta las cuatro de la ma\u00f1ana, asegur\u00e1ndose que me duerma.<\/p>\n<p>Al despertar decid\u00ed que por \u00e9l, por m\u00ed, porque hab\u00eda conocido el m\u00e1s abrumador de los pozos sin fin, ten\u00eda que levantarme. Volv\u00ed a la medicaci\u00f3n, ped\u00ed cita con los m\u00e9dicos que abandon\u00e9 y si bien todos mis planes de vida y mis sue\u00f1os ser\u00e1n por siempre eso, solo sue\u00f1os, resolv\u00ed ser m\u00e1s realista.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 de so\u00f1ar y me puse metas. No. No esperen un final feliz. Sigo peleando todos los d\u00edas. Salir de mi casa, de mi cama, es realmente un suplicio. Rodearme de gente no es sencillo. Saber que te tienen l\u00e1stima no es sencillo. Pero aqu\u00ed estoy. Mirando de frente mi pasado y entendiendo que es un error \u201cpretender estar bien\u201d. O est\u00e1s bien o no lo est\u00e1s. Fingirlo es una bomba de tiempo.<\/p>\n<p>Y no, no es que crea que haya otra salida. Si de salidas hablamos, terminar conmigo misma es la \u00fanica salida. El asunto es aprender que no siempre puedes escapar del dolor. No siempre necesitas una puerta de salida. A veces tienes que aceptarlo, sufrir lo que tengas que sufrir y en alg\u00fan punto dejar\u00e1 de doler de verdad. O eso dicen. Si alguien desea comunicarse conmigo o hablar de esto, est\u00e1 mi correo. Es por ello que no lo hago an\u00f3nimo ni me averg\u00fcenzo ni un minuto.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es la primera vez que dejo un testimonio aqu\u00ed. Habl\u00e9 de mi mam\u00e1 y lo dura que fue su enfermedad y eventualmente lo duro que fue para m\u00ed verla fallecer.<br \/>\nEsta vez toca contar mi historia. 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